1-El templo griego
2-La escultura griega del periodo clásico
3-Arquitectura romana
4-La escultura romana
5-El arte islámico de España
1-El templo griego
El templo griego (en griego antiguo ὁ ναός ho naós, «vivienda»; diferente semánticamente al latín templum,-i, «templo») era una estructura construida para albergar la imagen de culto en la religión de la Antigua Grecia. Los templos en si no solía servir como lugar de culto, ya que la veneración del dios, así como los sacrificios a él dedicados, se realizaban fuera de ellos. Los templos con frecuencia se usaban para almacenar ofrendas votivas. Era el tipo de construcción más importante y más extendido de la . En los reinos helenísticos del sudoeste de Asia y del norte de África, los edificios erigidos para cumplir las funciones de un templo a menudo siguieron las normas arquitectónicas locales. Incluso allí donde sea visible una influencia griega, semejantes estructuras no son consideradas normalmente como templos griegos. Esto se aplica, por ejemplo, a los edificios griego-partos, los templos bactrianos o los edificios de tradición egipcia del Imperio Ptolemaico. El templo puede ser considerado la más lograda realización de la arquitectura griega. La codificación que, en la edad arcaica, fue desarrollada por la arquitectura de templos se convertirá, con el Helenismo, el lenguaje universal del mundo mediterráneo.
Época clásica
Para el diseño recurrieron a los elementos decorativos constructivos específicos de distintos órdenes arquitectónicos, diferenciando inicialmente entre el dórico y el jónico, a los que desde finales del siglo III a. C. se unió el corintio. Se desarrolló una multitud de diferentes opciones de diseño, que se combinaban con los nuevos órdenes arquitectónicos. A partir de siglo III a. C. decayó la construcción de grandes templos, con un breve florecimiento a finales del siglo II a. C. para sucumbir casi completamente en el transcurso delsiglo I a. C. Se volvió a acometer solo tareas menores de construcción, renovación de templos más antiguos o continuación para su finalización.
Los templos solían ser promovidos y financiados por las ciudades y por las administraciones de los santuarios, pero también algunos particulares, la mayoría de gobernantes helenísticos, los construyeron y poseyeron. Con el agotamiento de las fuentes de financiación del helenismo tardío y la incorporación de la cultura griega al Imperio romano, los funcionarios de la administración y los gobernantes aparecieron como nuevos clientes y finalizó la construcción de templos griegos. El resultado fueron los edificios que ahora forman parte de la arquitectura romana, que sirvieron a otros fines y tuvieron formas más desarrolladas.
2-Escultura griega del periodo clásico
El arte griego viene determinado por una serie de características generales que se encuentran ligadas profundamente a la esencia del pensamiento griego clásico. Podríamos sintetizarlas en los siguientes apartados.
Los griegos sentían una necesidad profundamente arraigada de descubrir un orden en el flujo de la experiencia física y psicológica. Los griegos pretendían hallar un orden (cosmos) que explicase la experiencia ante la ansiedad que les producía la irracionalidad aparente de la experiencia.
Por ello basaron su arquitectura en la medida y la proporción. La medida y la proporción de las formas singulares da lugar, una vez que se inserta en un conjunto, a la armonía. Todos los elementos singulares del edificio deben estar basados en la proporción. El todo, compuesto por esas singularidades, dará lugar a la armonía.
La armonía, basada en la medida y la proporción del hombre, constituye la idea de belleza que rige toda la producción artística griega. Los griegos representarán lo específico a la luz de lo genérico, esto es, una idea de belleza cuyo referente es el hombre, derivada de una explicación racional del universo.
La escultura griega plantea un estilo naturalista, que pretende imitar la realidad, pero idealizado, esto es, en función de un ideal de belleza que se basa en la proporción, la simetría y la armonía.
La mayoría de esculturas griegas desaparecieron, pero quedan suficientes para reconstruir su historia a grandes rasgos. Por otra parte, en la época romana se copiaron y adaptaron muchos modelos y famosas esculturas griegas, que se han conservado gracias a dichas reproducciones. La mayoría de las esculturas griegas eran de carácter religioso, por lo menos en los primeros tiempos. Algunas se empleaban en la decoración de los templos, otras en los monumentos votivos erigidos en los santuarios, y otras como estatuas para el culto en el interior de la naos del templo. En este sentido, la escultura griega estaba supeditada a un marco arquitectónico. La escultura conmemorativa representó también un papel importante. Una victoria militar podía celebrarse con la erección de una estatua o de un grupo, el triunfo en una competición atlética con la estatua del vencedor, o la firma de un tratado entre dos ciudades con la erección de una estela.
Los temas de la escultura griega pueden dividirse en dos grupos principales:1) Temas que ilustraban los múltiples mitos de los griegos, con las historias de sus dioses y los hechos valerosos de sus héroes.
2) Temas que reflejaban la vida diaria de la época, o sea, competiciones atléticas, luchas de guerreros, mujeres con niños y sirvientas y plañideras en las tumbas. Raramente se ven representadas directamente escenas y batallas históricas, de gran importancia en el arte mesopotámico, egipcio y romano. En su lugar se hallan los encuentros míticos entre dioses y gigantes, griegos y amazonas, y lapitas y centauros, como símbolos de los conflictos bélicos del pueblo griego.
Al parecer la erección de retratos de personajes importantes a cargo de sus parientes o del Estado comenzó en el siglo V a. C., colocándose más habitualmente en los lugares públicos que en las casas particulares, por lo menos hasta la época helenística.
La escultura griega se basó en la representación ordenada y bella del ser humano. El anhelo de orden cósmico del pueblo griego dio como resultado la fijación de un esquema permanente, de un sustrato inmutable por el que podía medirse y explicarse la experiencia caótica. El reconocimiento del orden y la medida en los fenómenos era la base de un ideal espiritual. Estas dos fuerzas fundamentales del pensamiento y la expresión griegos –ansiedad provocada por la irracionalidad aparente de la experiencia, y la tendencia a aplacar esta ansiedad mediante el hallazgo de un orden que explicase la experiencia- tuvieron un profundo efecto en el arte griego, y son la raíz de sus dos principios estéticos fundamentales:
1) El análisis de las formas en sus partes componentes. Se dota de unidad a la multiplicidad de las cosas encontrando bases comunes para todas ellas. La diversidad de formas de la naturaleza se reduce si se miran todas ellas como combinaciones de un número limitado de formas geométricas.
2) Representación de lo específico a la luz de lo genérico. Los artistas griegos tendieron a buscar las formas típicas y esenciales que representaban la naturaleza esencial de las clases de fenómenos. Se representaba la especificidad de un hombre a la luz de un concepto general del hombre. La coherencia y el límite son características del orden; la diversidad es más a menudo propia del caos.
Los principales materiales usados por los griegos para la escultura mayor eran la piedra (caliza y mármol), el bronce, la terracota, la madera, la combinación de oro y marfil y, ocasionalmente, el hierro. Las que se han conservado son generalmente de piedra. La madera se desintegró, el oro y el marfil eran demasiado valiosos para conservarse intactos, el bronce se fundió en casos de emergencia y el hierro se ha corroído. Las esculturas de piedra se hicieron siempre a cincel. Las herramientas básicas usadas por los griegos fueron el punzón o puntero, el buril y los diversos cinceles, todos ellos manejados junto con la maceta. Las distintas partes de las obras se solían ensamblar a través de grapas de metal y espigas de piedra que generalmente se pegaban con plomo fundido. Cada escultura de piedra, ya de caliza o de mármol, se pintaba total o parcialmente. Otra práctica habitual era la añadidura de accesorios de diversos materiales: ojos hechos de piedras de colores, vidrio o marfil, o se añadían rizos, diademas y coronas de metal e incluso pendientes y collares, así como lanzas de metal, espadas, riendas y bridas. El bronce fue el metal favorito para la estatuaria durante toda la historia de Grecia. Las más antiguas esculturas de bronce eran sólo chapadas, sobre un alma de madera. Más adelante se introdujo el vaciado. Se empleaba tanto el método de la cera perdida como el molde de arena. Los bronces griegos se dejaban en su color dorado natural; las pátinas que generalmente los recubren en nuestros días se deben a la acción del tiempo. En ocasiones se empleaba la terracota para la decoración de los templos y ocasionalmente para figuras votivas o religiosas, como un sustitutivo pobre de la piedra. Las estatuas griegas crisoelefantinas (de oro y marfil) se realizaban sobre un molde de terracota, reforzándose las de mayores dimensiones con barras de hierro. El oro se adornaba luego con incrustaciones de vidrio.
3-Arquitectura romana
La característica esencial de la arquitectura romana es, sobre todo, su racionalidad y funcionalidad. Sin embargo, no debe olvidarse que su deliberada grandiosidad monumental como expresión del poder y superioridad de Roma frente a los pueblos conquistados. La arquitectura romana es heredera de la etrusca y en menor medida de la griega. Su evolución y variedad regional fueron relativamente pequeñas, presentando gran uniformidad debido al apego a principios más o menos estables fijados por el veronés Vitruvio en el siglo I d. de C.
A la arquitectura arquitrabada de los griegos, la romana incorpora, de manera constante, el arco y la bóveda de raigambre etrusca. Las bóvedas empleadas fueron principalmente la cupuliforme, la de medio cañón, de horno y la de arista.
Los materiales empleados fueron básicamente la sillería pétrea, la mampostería, el ladrillo, en combinación frecuente con argamasa de hormigón.
Aunque los romanos emplearon los clásicos órdenes arquitectónicos griegos, los usaron con mayor libertad combinándolos entre sí en la misma fachada.
El templo romano es de ascendente etrusco y griego. Del templo etrusco toma su ubicación sobre un alto podio con un único acceso frontal. Del templo griego toma la larga cella y la columnata perimetral, aunque salvo en el pórtico de acceso, que son exentas, están adosadas al muro. Es precisamente en este frontal donde su aspecto más se asemeja al del mundo griego.
En España se conservan restos de numerosos templos, aunque suelen ser muy parciales.
4-Escultura romana
Aunque la escultura romana tuvo infinidad de representaciones, soportes y funciones, no cabe duda que es el retrato la más sobresaliente.
Precisamente, la escultura romana destacó sobre la griega en lo relativo a la creación de la escultura-retrato. Y es que el retrato romano hunde sus raíces en el arte etrusco, aunque también en el mundo helenístico griego y en las "máscaras mayorum", es decir, máscaras de cera que se aplicaban al rostro de los difuntos para su recuerdo y culto posterior.
Los materiales más utilizados en el retrato romano fueron el bronce y el mármol: Las estatuas eran apolícromas, no estaban coloreadas, salvo en un primer momento en que los ojos sí se coloreaban, práctica que se abandonó posteriormente para ser tallados.
Al comienzo, la escultura romana de retrato sólo representaba la cabeza y parte del cuello. Posteriormente, se avanza en la representación de todo el busto, incluyendo hombros y pecho.
No obstante, también se esculpieron esculturas de cuerpo entero. En estas estatuas el personaje podía estar de pie o sentado (es más frecuente el retrato sedente en mujeres que en hombres)
También parece que debió existir el retrato ecuestre del emperador, pero sólo ha llegado a nuestros tiempos uno solo. Aunque la influencia de esta representación de poder tuvo una gran influencia en la escultura de etapas posteriores donde fue muy frecuente la representación de los monarcas o de grandes señores cabalgando sobre su caballo.
La escultura romana del retrato nació para el emperador y luego se adaptó a otro tipo de personajes pudientes que pudieron costearse el trabajo de los artistas. De ahí que sea importante conocer los tipos de retratos que se hicieron a los emperadores porque luego, en menor o mayor medida se adaptaron al resto.
Retrato togatos. Representación religiosa con toga y manto sobre la cabeza.
Retrato toracatos, Representación militar, con coraza.
Retrato apoteósico, Representación divinizada divinizada de cuerpo desnudo, corona de laurel y atributos de un dios.
El retrato romano evolucionó durante distintas etapas, y su evolución puede rastrearse por unos cuantos detalles, como los ojos, y la forma de representar barba y cabello.
En el retrato romano femenino, además, quedan patentes las modas en los peinados.
5-Arte islámica en España
Al-Andalus y la invasión musulmana del siglo VIII supuso un hecho histórico diferenciador de España con relación al resto de Europa.
En España nace un arte islámico único e irrepetible: el arte andalusí o hispanomusulmán, que tiene en sus primeros siglos un representante magnífico: el arte califal.
Si bien es verdad que esta denominación, en sentido estricto, sólo debería aplicarse al periodo que va desde el ascenso al poder de Abderrahmán III hasta la disolución del Califato a comienzos del siglo XI, lo haremos extensivo a todo el periodo Omeya, es decir desde la subida al trono de Abderrahmán I en el corazón del siglo VIII.
La Mezquita de Córdoba no es sólo el símbolo de Al-Andalus, sino un monumento fundamental de todo el Occidente islámico y uno de los más asombrosos del mundo.
Es el reflejo artístico del poder de uno de los estados políticos más importantes de Occidente en los siglos VIII, IX y X: el Emirato y el Califato de Córdoba
La construcción que ha perdurado es la sucesión de edificaciones iniciada por Abderrahmán I sobre la iglesia cristiana hispanovisigoda de San Vicente, en la que reaprovechó abundante material, ampliada posteriormente por Abderrahmán II, Alhaken II y Almanzor. La reforma más desastrosa se lleva a cabo en los siglos XVI y XVII con la eliminación de parte de los trabajos de ampliación de Abderrahmán II y Almanzor para construir en el centro la catedral cristiana. En suma se trata de un enorme cuadrilátero de suntuosas arquerías de 24.000 m2 de superficie.
La ciudad - palacio de Medina Azahara, a 7 Kms. de Córdoba, fue levantada por orden del califa cordobés Abderrahman III en el siglo X (entre los años 936 y 976) para ser la capital del Califato, residencia real y sede del gobierno con el fin de reflejar el esplendor del califato y todo el lujo, magnificencia y poder del último de los grandes califas cordobeses.
Las obras de Medina Azahara duraron algo más de 25 años. 75 años después estalló la Guerra Cicvil en Al-Andalus y los saqueos, los enfrentamientos y los incendios destrozaron la ciudad.
Medina Azahara estaba rodeada de una imponente muralla. Está dispuesta en tres terrazas: la superior (la que ha sido totalmente descubierta), la intermedia y la tercera, parte destinada al pueblo, que aún permanece sin excavar.
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